Bala nº 1: Buda sobre las prioridades


El que no sabe a qué cosas atender y de cuáles hacer caso omiso, tiende a lo que no tiene importancia y hace caso omiso de lo esencial

[Buda]

Si nos dejamos guiar por las palabras del Buda parece ser que los problemas de productividad bien podrían venirse discutiendo desde el siglo V antes de Cristo.

Si no reflexionamos sobre nuestros objetivos es más que probable que nos pasemos la vida resolviendo entuertos que en nada contribuyen a conseguir los mismos. El mismo principio enunciado por Buda lo expresó, esta vez sí, orientado a la gestión y la productividad el gurú moderno Peter Drucker cuando dijo: “No hay nada tan inútil como hacer de un modo eficiente aquello que no es necesario hacer”.

Uno de los principios básicos de las técnicas de productividad es liberar tu mente no para mantenerla ociosa sino para poder tener tiempo de ocuparte del rumbo de tu vida y planificarla como un proyecto más, eso sí, el más importante de todos.

El psicólogo estadounidense R. Carlson nos recomienda verbalizar la siguiente pregunta antes de abordar algo que estamos a punto de emprender: ¿Tendrá importancia de aquí a un año?

Si la respuesta es afirmativa, aconseja, nos deberíamos poner manos a la obra inmediatamente y, en caso contrario, deberíamos poner el asunto al final de nuestra lista o mandarlo a la papelera directamente.

No esperes una receta mágica. Desempolva tu sentido común que, como todos sabemos, es el menos común de los sentidos, y selecciona bien lo que haces y lo que no. Posiblemente esto marcará la diferencia.