Archivos por categoría: Productividad

¿Por qué necesitas técnicas de productividad? (II)

En una entrada anterior (ver ¿Por qué necesitas técnicas de productividad? (I)) hablaba de algunos motivos que aconsejan en uso de técnicas de productividad. Sigamos desgranando más motivos importantes a este respecto.

Las técnicas de  productividad te ayudan a diferenciar lo urgente de lo importante o, cuando menos, te ayudan a gestionar mejor lo urgente para que tengas tiempo de pensar en qué es lo importante. Las clásicas listas de prioridades A-B-C se limitan a mejorar la gestión de tareas pero no se preguntan si esas tareas son realmente necesarias, si conllevan alguna acción por nuestra parte o pueden ser archivadas/eliminadas, etc.

Hablamos de “Little Miss Sunshine”

De vez en cuando te encuentras con alguna película que resulta interesante más allá de lo puramente cinematográfico. Este es el caso de “Little Miss Sunshine” una película que abandera la necesidad de la diferencia, algo que en el fondo es el espíritu de “Marca la diferencia”.

Disfruto bastante con las películas de personajes o de tramas y me aburren las que se centran en movimientos de cámara para mostrar lo geniales que son sus directores (no digamos ya las de explosiones y efectos especiales, con contadísimas excepciones). “Little Miss Sunshine” es una de las de personajes.

Estos son un conjunto de inadaptados sociales, de bichos raros peleados permanentemente con una sociedad (la estadounidense o, lo que es lo mismo, la nuestra) que no los admite…¿ni falta que hace?

¿Por qué necesitas técnicas de productividad? (I)

El principal motivo de la necesidad de técnicas de productividad es el tratar de tener un control sobre las cosas y no llegar a que sean las cosas las que nos dominen a nosotros. Alguien que no aplica ninguna técnica de productividad vivirá inmerso con mayor frecuencia de lo que creemos (y sobre todo, de lo que cree el mismo) en un maremágnum de tareas pendientes, reuniones, llamadas por contestar, etc.

Esa sensación que a todos nos invade por momentos, y en la que muchos naufragan día tras día, de no tener tiempo para nada es terrible. En dosis moderadas provoca una ansiedad importante y en dosis elevadas puede derivar en un estrés con consecuencias muy importantes para nuestra salud.

Piensa en resultados


La mente es su propio lugar, y en sí misma puede hacer un cielo de los infiernos o un infierno de los cielos

John Milton

Nuestra manera de pensar determina en buena medida nuestra conducta. Existe una relación directa entre pensamientos y acciones. Cuando las acciones se dan sin ningún pensamiento que las preceda es como si actuásemos sin ningún sentido corriendo en cualquier dirección cual pollo sin cabeza.

A veces en el mundo empresarial se habla de la gestión por objetivos. Son dos maneras de decir lo mismo ya que, en mi opinión, el objetivo siempre es el mismo: conseguir los resultados.

Hazlo de otra manera

Hazlo de otra manera
¿Eres de los que crees que le deberían añadir unas cuantas horas al día? ¿Tienes problemas para abordar las tareas más duras y tienes tendencia a “dejarlas para mañana”? ¿Quieres cambiar esto y no sabes cómo?

Fundamentalmente existen dos maneras de diferenciarnos: hacer cosas nuevas y hacer las cosas mejor que los demás. Para alcanzar buenos resultados en la primera vía es necesario pensar diferente o, cuando menos, añadir nuevas técnicas al pensamiento lógico en que hemos sido educados desde pequeñitos.

Sin embargo, la segunda vía se alcanza mediante la optimización de los recursos (o sea, tú mismo), la mejora en la toma de decisiones y la ordenación de las tareas mediante un efectivo sistema de prioridades.