Archivos por categoría: Opinion

El viejo y el mar

El hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado“.

 Estoy medio de vacaciones y por eso no posteo al ritmo que venía haciéndolo. Ando aprovechando el tiempo para leer. Y leo un poco de todo, libros que tenía por ahí comprados y a los que no les había encontrado aún “un hueco”. Con los libros siempre me pasa lo mismo: compro más de lo que leo.

Entre esos libros estaba la novela corta “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway que me acabo de ventilar en un par de horitas. Es un libro que se lee muy fácil ya que si algo caracteriza a Hemingway es su estilo directo.

Estrategia vs táctica

Hace poco el amigo Jerónimo Sanchez “El gachupas” publicaba una excelente entrada en su página hablando a modo comparativo del alpinismo y la productividad (puedes leerla haciendo clic aquí).

Servidor siempre ha sido más sedentario. Durante quince años jugué al ajedrez a nivel competitivo y hoy quería hablaros de dos conceptos que aplican también en el ajedrez y la productividad: estrategia y táctica.

En el mundo del ajedrez la táctica se compone de “herramientas” como el jaque a la descubierta, la clavada, la doble amenaza o, si ampliamos un poco el abanico, las celadas en la fase de apertura o las combinaciones de ataque. Grandes campeones del mundo como Alexander Alekhine, Mijail Tahl o Robert “Bobby” Fisher son claros exponentes de un brillante juego táctico. Sus partidas más brillantes permanecerán en el recuerdo de los aficionados para siempre.

Y tú, ¿sufres de Diógenes organizativo?

El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento muy serio que normalmente afecta a personas de avanzada edad y uno de cuyos síntomas es la acumulación de “basura” sin sentido.

En el mundo de la productividad personal podemos encontrar personas que manifiestan este síntoma. Son personas que usualmente consideran que esto de la productividad no tiene ningún sentido y van a su rollo. Este abandono personal y “social” es otro síntoma compartido con los verdaderos enfermos de Diógenes.

Donde demonios esta Matt

Supongo que muchos conoceréis la historia de Matt Harding o, al menos, sus videos. Se trata de un joven (1976) viajero estadounidense que trabajaba en la industria de los videojuegos y decidió dejar el curro, posiblemente quemado, y viajar por diversas partes del mundo. Esto sucedió (o empezó a suceder) allá por 2005 cuando tendría unos 29 años.

El propio Matt cuenta como casualmente un compañero de viaje le sugirió la idea de grabarse frente a los sitios más significativos haciendo un bailecito (bastante cutre, todo hay que decirlo). Y de esta manera, lo que empezó como una broma privada, se convirtió en una de las series de videos más vistas en Youtube.

Individuos, organizaciones y países enfermos

Hay momentos en que, si me dejase llevar por la deriva, estaría más cerca de tirar la toalla que de seguir bregando y creyendo en el género humano. Por suerte, cada cierto tiempo te ocurre algo que te congratula con nuestra especie y te hace recuperar cierta esperanza.

Pero hoy quiero hablar con dureza del común denominador a individuos, empresas e incluso países que me obliga a calificarlos de “enfermos”. Empecemos por el principio, es decir, por ti y por mí. Lo que tenemos más a mano y lo que, sin duda, podemos cambiar.

En primer lugar, lo que caracteriza a los individuos hoy en día es la total vacuidad. Vivimos en una sociedad cada vez más, conveniente y programadamente, lobotomizada. No ejerceré una defensa de la Iglesia, la familia o la nación pero sí que me permito defender el efecto de cohesión que hasta hace bien pocos años estos referentes proporcionaban a la sociedad.