Deconstruyendo al líder perfecto

Cuando el trabajo de un líder concluye, la gente dice: ¡Lo hicimos!

Lao Tse

 

A lo largo de mis estudios de posgrado, he analizado diferentes estudios y autores, llegando a detectar una serie de rasgos básicos que todo líder debe poseer en mayor o menor medida y una serie de rasgos complementarios.

Quería compartir hoy estos rasgos básicos o “de necesidad” para todo líder.

¿Habéis conocido a alguna persona así? No dudéis en compartir experiencias en los comentarios.

1. Visionario: el líder se caracteriza por su visión a largo plazo, por adelantarse a los acontecimientos, por anticipar los problemas y detectar oportunidades mucho antes que los demás.

El líder no se contenta con lo que hay, es una persona inconformista, creativa, que le gusta ir por delante.  El líder es además una persona de acción; no sólo fija unos objetivos exigentes sino que lucha denodadamente por alcanzarlos, sin rendirse, con enorme persistencia, lo que en última instancia constituye la clave de su éxito. El líder quiere y exige resultados.

2. Brillante: el líder sobresale sobre el resto del equipo, bien por su inteligencia, bien por su espíritu combativo, bien por la claridad de sus planteamientos, bien por sus habilidades cognitivas, bien por sus actitudes proactivas y ambiciosas  o probablemente por una combinación de todo lo anterior.

3. Coraje: el líder no se amilana ante las dificultades; las metas que propone son difíciles (aunque no imposibles), hay que salvar muchos obstáculos, hay que convencer a mucha gente, pero el líder no se desalienta, está tan convencido de la importancia de las mismas que luchará por ellas, superando aquellos obstáculos que vayan surgiendo.  El líder defiende con determinación sus convicciones.

4. Contagia entusiasmo: el líder consigue entusiasmar a su equipo; ellos perciben que las metas que persigue el líder son positivas tanto para la empresa como para los empleados.   El futuro que ofrece el líder es tan sugerente que merece la pena luchar por ello.  El líder sabe contagiar su entusiasmo y consigue que el equipo le siga comparta sus objetivos.

5. Gran comunicador: otra cualidad que caracteriza al líder son sus dotes de buen  comunicador, habilidad que le va a permitir “vender” su visión, dar a conocer sus planes de manera sugerente. Para ello el líder tiene que debe tener una autoestima alta y confiar en sí mismo.

6. Convincente: el líder es persuasivo; sabe presentar sus argumentos de forma que consigue ganar el apoyo de la organización.

7. Gran negociador: el líder es muy hábil negociando. La lucha por sus objetivos le exige negociar continuamente, tanto dentro de la empresa, como con clientes, proveedores, entidades financieras, accionistas, etc.  

8. Capacidad de mando: el líder debe basar su liderazgo en el arte de la convicción, pero también tiene que ser capaz de utilizar su autoridad cuando sea necesario.  Es una persona compresiva, pero no una persona blanda (los subordinados le perderían el respeto).

El líder no puede abusar del “ordeno y mando” ya que resulta imposible motivar a un equipo a base de autoritarismo, pero debe ser capaz de aplicar su autoridad sin temblarle el pulso en aquellas ocasiones que lo requieran.

9. Exigente: con sus empleados, pero también, y muy especialmente, consigo mismo. La lucha por unas metas difíciles requiere un nivel de excelencia en el trabajo que tan sólo se consigue con un alto nivel de exigencia.

10. Carismático: El carisma es una habilidad natural para seducir y atraer a las personas, es auténtico magnetismo personal. El carisma permite ganarse al equipo, que se siente atraído por su líder.

11. Honestidad: El equipo tiene que tener confianza plena en su líder, tiene que estar absolutamente convencido que el líder va a actuar honestamente y no le va a dejar en la estacada.   De otro modo se produciría una imparable pérdida de confianza en el líder.

12. Cumplidor: el líder tiene que ser una persona de palabra: lo que promete lo cumple.  Es la única forma de que el equipo tenga una confianza ciega en él.

13. Coherente: El líder predica principalmente con el ejemplo: no puede exigir algo a sus subordinados que él no cumple. Además, el mensaje del líder debe ser coherente en el tiempo. No puede pensar hoy de una manera y mañana de otra radicalmente distinta: confundiría a su equipo.