Diez enseñanzas del guerrero pacífico

Quién conoce a los hombres es inteligente. Quién se conoce a sí mismo es sabio. Quien vence a los otros es fuerte. Quien se vence a sí mismo es aún más fuerte. Quien se conforma con lo que tiene es rico. Morir y no perecer es la verdadera longevidad

Lao Tsé

El guerrero pacífico (Peaceful warrior) es una película germano-estadounidense de 2006 dirigida por Víctor Salva y protagonizada por Scott Mechlowicz y Nick Nolte. Está basada en el libro “El camino del guerrero pacífico” de Dan Millman (que, por cierto, hace un cameo en la misma) un ex atleta, maestro de artes marciales, entrenador y catedrático universitario.

La película es una historia de cambio y superación, se ve bastante fácil aunque es, cinematográficamente hablando, una película menor, muy menor. Lo interesante de la misma, en mi opinión, es que esconde bastante más de lo que, a primera vista, se ve y que propone algo que no había visto proponer en el cine, y mucho menos en el cine comercial americano.

Para entender algunas de estas propuestas hay que tener, quizás, un mínimo de conocimiento de  budismo o, en general, de filosofía oriental. Si os habéis interesado por el mindfulness, reconoceréis en esta película muchas de sus enseñanzas.

He rescatado diez citas que, al margen de la película, encierran ideas que me gustaría compartir:

1) “Saca la basura de tu mente. Basura es todo aquel pensamiento que te distraiga de lo que realmente importa: estar presente plenamente en este momento, aquí, ahora”.

Es la primera enseñanza de “Sócrates” a su discípulo y posiblemente la más poderosa. Lo que en algunas tradicionales budistas se ha venido en llamar “mente de mono” es ese estado en el que continuamente nos encontramos, con un incesante runrún de pensamientos, como si una voz interior parlotease continuamente en nuestra cabeza.

Hacemos planes de futuro y nos provocan ansiedad pensando en qué ocurrirá si no somos capaces cumplirlos; pensamos en el pasado y tenemos remordimientos por no haber actuado de una manera diferente a cómo lo hicimos.

¿Para cuándo dejamos lo de vivir ahora?

2) “La felicidad es una cualidad evasiva. Si la buscas, no la encuentras” 

Todo lo anterior nos lleva a que nos resulte imposible ser felices. ¿Eres feliz? Esta es la primera pregunta que elige “Sócrates” para su desconocido amigo. Pensar permanentemente en el futuro (y en el pasado) no nos permite disfrutar del momento presente que, en realidad, es el único que existe.

¿Por qué malgastar el ahora, viviendo en momentos y mundos inexistentes?

3) “El viaje aporta la felicidad, no el destino” 

Buscamos la felicidad en objetos materiales, en el reconocimiento social, académico, laboral, etc. pero eso, o bien no tiene límite, entrando en una espiral angustiosa, o bien depende de factores externos sobre los que nada podemos hacer. La felicidad, si está en algún lado, es dentro de nosotros mismos y es una irresponsabilidad dejarla algo tan preciado en manos de los demás.

Si nos obsesionamos con el destino, nos olvidamos de disfrutar del viaje, y en el fondo, el viaje es lo único que tenemos.

Y tú, ¿estás disfrutando de tu viaje?

4) “La muerte no es triste, lo triste es que la gente no sepa vivir”

Nos entristece la muerte de un amigo o de un familiar porque, de alguna manera, esa persona “no podrá ser” pero nunca pensamos si está siendo, si nosotros estamos siendo o, mejor, si somos. Nos revelamos contra algo natural como es morir pero, realmente…

¿Nos preguntamos cómo vivimos?

5) “Se te va la olla. ¿Lo sabías? – Llevo toda una vida practicando.” 

Todo lo que nos rodea, alimenta nuestra “mente de mono”. Sólo quien se atreve a bajar de ese tiovivo y parar un momento es capaz de ver más allá. Y el “Sócrates” de la película es uno de éstos, es un observador.

Entenderte desde dentro, y no desde fuera, es lo que marca la diferencia. Y ese, aunque a veces estigmatice, es el único camino para ser un “loco maravilloso”.

¿Conoces el camino? ¿Sientes miedo a tomarlo? ¿Caminas?

6) “Sé más de lo que piensas y  piensa más de lo que sabes. El conocimiento no equivale a sabiduría, la sabiduría consiste en hacerlo”

Tú no eres tus pensamientos, tú eres quien piensa. Caer víctima de una emoción, por ejemplo,  en un terrible enfado, hace que ese “yo” se vea secuestrado por la emoción.

La tradición budista dice que hay que diferenciar entre el observador y lo observado, entre continente y contenido y ello se logra mediante la meditación que no es otra cosa que centrar nuestra atención en un objeto (nuestra respiración, por ejemplo) y calmar nuestra mente. Hacernos “presentes”.

Y es que, en realidad, “No hay que empezar ni parar, solo hacerlo”. No existen principios (pasado) ni finales (futuro), sólo presente (la acción).

¿Te has puesto en marcha?

7) “Las personas no son lo que piensan que son. Sólo creen serlo.” 

Tendemos a identificarnos con nuestras experiencia pasadas: “Soy ingeniero informático”, “soy consultor”, “soy padre”, “soy el marido de”; o con las experiencias futuras “voy a ser”.

Todo eso configura lo que llamamos nuestro “ego”. Pero no somos el ego, somos lo que somos y lo somos en el presente. El presente es el único momento en que el ego no existe y, claro, éste se revela. Si probáis a meditar, comprobaréis que la “mente de mono” empieza a hablarte, a sugerirte que eso es absurdo, a no querer morir.

Esta identidad que hemos asumido, configura nuestro ser. Y lo peor es que tenemos miedo a renunciar a esto porque, si no somos esto…

¿Qué somos?

8) “A quién cuesta más querer es a quién necesita más amor” 

Querer a quien nos quiere es fácil. Querer a quien nos odia o nos agrede no lo es tanto.

Sólo es posible llegar a esto mediante la compasión y, posiblemente, para que se produzca compasión por los demás, es necesario que seamos capaces de sentir compasión por nosotros mismos, por nuestra fragilidad y es que, como se dice en la película: “Ser guerrero no es ser perfecto o salir victorioso o ser invulnerable. El guerrero es totalmente frágil, es su único coraje.

¿Quieres sólo a quien te resulta fácil querer? ¿Das sin esperar nada a cambio?

9) “Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces”

La solución es librarnos de la basura, de nuestro ego, distanciarnos, observarlo. Ser el que controla y no el controlado.

Cuando seamos capaces de liberarnos de todo eso y centrar la atención en el presente, haremos todo mucho mejor.

Un guerrero encuentra el amor en lo que hace”.

Simplemente haz y disfrutar de hacerlo. Sé sabio no te conformes únicamente con el conocimiento.

¿Estudias o trabajas? ¿Sabes o haces?

10) “La vida es elegir, puedes elegir ser una víctima o cualquier otra cosa que te propongas”

Está en nuestras manos elegir entre vivir el presente o vivir de (y en) ilusiones. Desde el presente te darás cuenta de que “no hay nada que perder” porque nada tienes, sólo desde el ego sentirás miedo a perder esa falsa identidad, ese doppelgänger en el que te has convertido.

No pases tanto tiempo planificando e invierte más en hacer.

Un guerrero actúa, el tonto sobreactúa”.

¿Guerrero o tonto?

Por cierto, si os apetece, podéis ver la peli en Youtube

Imagen | El guerrero pacífico